Los Retos y Oportunidades del Proceso de Transformación Digital: Un Análisis desde el Estado de Emergencia por el COVID-19

Dra. Ursula Harman*

El aislamiento social obligatorio debido a la pandemia del COVID-19 (Coronavirus) ha develado una serie de aspectos sobre el uso de las tecnologías digitales en nuestra vida cotidiana. Este artículo busca reflexionar sobre los retos y oportunidades del proceso de transformación digital en el Perú, a propósito del Decreto de Urgencia N° 006-2020 que crea el Sistema Nacional de Transformación Digital (SNTD), el cual fue publicado en el mes de enero del presente año.

Si bien el uso de las tecnologías digitales nos permite acceder a información, trabajar, estudiar y hasta comprar artículos de primera necesidad, todavía no contamos con suficiente infraestructura tecnológica para todos disfruten de estos beneficios. En el Perú existe una gran brecha digital, la cual afecta principalmente a poblaciones vulnerables tanto en las ciudades como en las zonas rurales, donde se focaliza la extrema pobreza y las condiciones de exclusión social. Por ejemplo, ante las medidas tomadas por el Gobierno Peruano de ofrecer un bono de S/. 380.00 nuevos soles destinados a personas en estado de vulnerabilidad e informalidad, surge la siguiente pregunta: ¿cómo pueden saber si son beneficiarios, si no cuentan con los medios -ya sea un teléfono celular inteligente, una PC o internet – para acceder a dicha información?

En esta denominada cuarta revolución industrial, próxima a ser dominada por nuevas tecnologías, tales como inteligencia artificial, blockchain y el internet de las cosas (IoT), y donde se promueve la innovación, la competitividad, productividad e inclusión financiera; resulta crucial pensar en la desigualdad de habilidades y capacidades digitales no sólo como medios de acceso a información, sino también como medios de subsistencia y educación en sociedades altamente cambiantes.

En tal sentido, los acelerados cambios hacia la virtualización de la educación por la situación actual de emergencia que atraviesa el mundo entero, nos muestran la importancia de contar con una adecuada infraestructura tecnológica y con habilidades y capacidades para hacer más efectiva la educación en línea. En temas laborales, esta situación también pone en evidencia a una minoría privilegiada que puede mantener su trabajo dependiente o independiente en forma de teletrabajo, frente a una gran mayoría que dependen del día a día en las calles. Salta a la luz, una no muy alentadora realidad: existe un gran número de personas que se encuentran excluidas de los medios digitales.

Es por en ello que un SNTD debe contemplar mecanismos de innovación inclusiva que reduzcan las brechas digitales existentes. El fortalecimiento de una sociedad digital inclusiva en el país requiere de un ejercicio de una ciudadanía digital con deberes y derechos, donde se garanticen el acceso a la energía y la conectividad como derechos universales, se genere una fuerza laboral para que pueda adaptarse a los rápidos cambios en el mercado laboral, y se creen códigos de ética adaptados a la realidad actual.

La transformación digital, entonces, es un cambio complejo y sistémico que demanda instituciones inclusivas, flexibles y abiertas al cambio, las cuales requieren trabajar a distintos niveles, incidiendo desde las políticas públicas, leyes, ordenanzas distritales, hasta las normas y prácticas establecidas entre los actores públicos, privados y la sociedad civil. Asimismo, debe contemplar principios éticos, democráticos, colaborativos y mecanismos de transparencia que permitan orientar la transformación digital hacia impactos positivos en términos tecnológico, sociales, ambientales, políticos y económicos. El SNTD necesita de empresas que fomenten cambios responsables, de universidades y/o centros de investigación que estén realmente vinculados con su entorno y pongan su conocimiento al servicio de la comunidad; de una sociedad civil con capacidad de agencia para el cambio; y gobiernos locales transparentes cuya transformación digital sea para el bienestar de su población.

La crisis que estamos experimentando por el coronavirus nos permite analizar y reflexionar sobre los desafíos que tenemos como sociedad, pero también nos revela un gran campo en el que hay que trabajar para generar procesos de trasformación digital inclusivos, lo cual puede significar nuevas oportunidades de colaboración entre diversos actores, redes y comunidades de aprendizaje. Esperemos que esta crisis también conlleve a cambios que permitan generar procesos de inclusión digital en la población. Aún tenemos mucho por hacer.

(*)Doctora en Innovación Inclusiva por The University of Queensland, Australia. Socióloga y Magíster en Gestión y Política de la Innovación y Tecnología por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Amplia experiencia en la facilitación de procesos de investigación, desarrollo e innovación tecnológica orientados al desarrollo de comunidades. Actualmente, docente de la PUCP e investigadora en sistemas sectoriales de innovación, instituciones inclusivas en procesos de innovación y resiliencia en comunidades rurales. Regidora de la Municipalidad Distrital de San Bartolo para el periodo 2019-2022 y recientemente, Eisenhower Fellow.

Foto tomada de: rpp

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