Discurso Presidencial: Una versión trucha de la “escopeta de dos cañones”

Alan Fairlie Reinoso

El último discurso presidencial no tuvo autocríticas de gestión, presentó algunos anuncios, pasó revista a políticas en curso, y ratificó la estrategia de desarrollo de los últimos años con el eje primario exportador y el capital extranjero, como pilares. El llamado final a un pacto de 5 puntos, no guarda relación ni con las políticas, ni con el Premier y gabinete recientemente nombrados.

Lo “nuevo” y positivo

Entrega de un segundo bono de 760 para los 8 millones medio de hogares, que involucra un monto de 6 mil 400 millones de soles. Pero, prácticamente un pago por semestre, que es claramente insuficiente y contrasta con los recursos puestos a disposición de las empresas.

Una pensión por orfandad debido a la pandemia de 200 soles mensuales, hasta que estas personas cumplan la mayoría de edad.

Aumento del presupuesto para Salud del próximo año, cuyo monto ascenderá a casi 20 mil millones de soles. Hay que ver finalmente cuanto es del presupuesto total y la asignación de los recursos.

Infraestructura turística de 8 nuevos proyectos en regiones por un monto de 142 millones de soles como parte del FAE Turismo.

Se brindará recursos adicionales a Indecopi para fortalecer la competencia de los mercados y defensa del consumidor. Aprobación de la ley de control previo de concentraciones y fusiones empresariales. El problema no es solo recursos o atribuciones, sino la decisión política de hacer cumplir las leyes y enfrentar el uso y abuso de poder monopólico de transnacionales y gran empresa, algo que ha estado ausente.

Destinar 736 millones de soles para compras públicas a micro y pequeñas empresas, beneficiando a 10 mil empresas y creando 90 mil puestos de trabajo adicionales. Este es un poderoso instrumento de política pública, lamentablemente subutilizado. Va en la dirección correcta pero es claramente insuficiente.

Destacó que el país ha recibido reconocimiento por su nivel de avance en datos abiertos, escalando 10 posiciones en el ránking de gobierno digital de la ONU. Asimismo, resaltó la necesidad de promover la trasformación digital. (Decreto de Urgencia – N° 006- 2020  que crea el Sistema Nacional de Transformación Digital y el Decreto de Urgencia – N° 007- 2020 que aprueba el Marco de Confianza Digital). Anunció que se publicará en los próximos meses la política nacional de transformación digital, ya que  es un tema interés nacional y fundamental en el actual contexto

Repitiendo lo que está en marcha

Resaltó proyectos ya establecidos como el FAE AGRO (2000 millones de soles permitirá atender principalmente a productores de la agricultura familiar), con el fin de apoyar el inicio de la próxima campaña agrícola. Asimismo, señaló que en el marco del programa Arranca Perú,  se han destinado 373 millones de soles  para el mantenimiento de canales de riego y 67 millones de soles para el mejoramiento de los sistemas de captación de agua. Y, se crearon los mercados itinerantes de la chacra a la olla, para asegurar el abastecimiento de los mercados.

La agricultura familiar, así como la micro y pequeña empresa han sido los “patitos feos” de los programas de emergencia, algo se ha corregido por la andanada de críticas y presiones, pero se necesitan mucho más recursos y políticas.

Señaló que el 96% de las familias peruanas han reportado que sus hijos acceden a “Aprendo en Casa”.  Y que se  han creado una beca para apoyar a los jóvenes vulnerables a nivel de pregrado.  Además de destacar que los beneficios de Beca 18 se han incrementad en 56%, entre el 2018 y 2019.El problema que persiste, es la brecha digital y las profundas asimetrías y heterogeneidad del sistema educativo.

Respaldó, plenamente la aplicación de la Ley  Universitaria, señalando que no se pueden mezclar intereses políticos con el derecho de los jóvenes a acceder a la educación de calidad.  Anunció que se ha publicado la política nacional de Educación al 2036. En este punto, de continuar y perfeccionar la reforma de la educación superior, coincidimos.

Lo de siempre

Mencionó el fortalecimiento del sector minero y de impulso de proyectos mineros de gran envergadura, señalando que en la cartera de inversión existen 48 proyectos en 17 regiones del país, resaltando que es una actividad prioritaria, que generará alrededor 141 mil empleos directos. En este sentido, para promover y dar impulso a las inversiones, se está proponiendo la modificación del reglamento de procedimientos mineros, que tiene por objetivo agilizar los trámites y procedimientos, aunque también mencionó se respeten los derechos de los pueblos indígenas. Las ventajas comparativas del plan nacional de productividad y competitividad.

Y, el otro eje del plan de competitividad, la selección de nuevos proyectos de infraestructura bajo la modalidad de contrato de Gobierno a Gobierno: Línea 3 y Línea 4 del Metro de Lima (30 mil millones de soles), la carretera central, y colegios, hospitales y obras de saneamiento a nivel nacional. Ya no son las asociaciones público-privadas, sino que directamente le pagamos a un gobierno extranjero que haga nuestra tarea. Llegamos al Bicentenario, sin poder siquiera impulsar y ejecutar nuestros proyectos de inversión pública. Que tal adelanto de  celebración.

 Las ausencias

Para empezar, ninguna autocrítica, pese a que hubo marchas y contramarchas en los bonos y otras políticas, con deficiencias de diseño y gestión de la emergencia.

Ningún anuncio de política macroeconómica contracíclica, ni shock de inversiones. Solo el reconocimiento implícito de la incapacidad de ejecutar, y el llamado a gobiernos extranjeros para que hagan la tarea, ad-portas del bicentenario de la Independencia.

No se mencionaron políticas específicas para combatir los actuales problemas que enfrentan la producción nacional y pequeños agricultores, respecto a la competencia desleal del exterior. Nada de política comercial ni industrial.

No se hizo mención del Acuerdo de Escazú y los derechos ambientales, consulta previa, y otros mecanismos de participación ciudadana. El discurso sobre medioambiente se ha limitado a los objetivos establecidos en el Plan Nacional de Competitividad y Productividad, como gestión de residuos y ley sobre plástico de un solo uso.

No se habló de impulso de nuevos sectores que promuevan la diversificación productiva. El mundo cambió con la emergencia sanitaria, pero aquí queremos seguir haciendo lo mismo. Una mención a ciencia y tecnología, pero nada de aumentar sustancialmente su presupuesto, como uno de los ejes fundamentales no solo para enfrentar la emergencia, sino para la diversificación productiva y el desarrollo nacional.

La Ilusión

Planteó un Pacto Perú, con 5 ejes. Salud, educación, reactivación, infraestructura y reforma política. Todos con buenos deseos, pero el Premier y Gabinete que se requiere es uno de unidad nacional, no  el que se  eligió.

Este gabinete si es coherente con la implementación del plan de competitividad y productividad, y los decretos de urgencia del receso parlamentario, priorizando la minería y la inversión extranjera. Esta vez en infraestructura y los incentivos que necesiten, pasando por encima de los derechos laborales y los estándares ambientales internacionales, o la licencia social y consulta previa a las comunidades locales.

Una mala versión de “escopeta de dos cañones”, en una sociedad golpeada por la crisis sanitaria, las muertes y el desempleo o los bajos ingresos. Los “diálogos” deben ser creíbles, con acuerdos y acciones. Hay avances en el Acuerdo Nacional que se podrían retomar, se podría buscar efectivamente la construcción de una agenda del Bicentenario, pero pasa por replantear la estrategia de desarrollo en curso y la inserción de nuestra economía en el entorno internacional adverso. Ni una palabra de políticas de integración regional, ni de cooperación internacional o política exterior en el discurso, y deben ser un eje importante de la nueva agenda.

Mientras se conversa, o algunos dirán se aplica “la mecedora”, se intentará continuar con las políticas en curso en los últimos años y las sugerencias que los gremios empresariales vayan añadiendo.

Pudo hacer Vizcarra un gobierno de transición al Bicentenario, los ejes planteados debieron señalarse cuando asumió inicialmente responsabilidades, y tenía credibilidad y apoyo. Ahora está complicado, de salida. Y, en un contexto electoral, donde las condiciones para los consensos se hacen más difíciles. Salvo que cambie nuevamente el Gabinete hacia uno de unidad nacional, que enfrente la emergencia y la reconstrucción. O que el Congreso, o la movilización ciudadana, impidan se siga profundizando el modelo primario-exportador en curso. Tiempos difíciles para la República, en vísperas de su Bicentenario.

Foto: Andina

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