HACIA UNA PROTECCIÓN SOCIAL UNIVERSAL

Alan Fairlie Reinoso

La OIT ha publicado un reciente documento denominado “Respuestas de los países en desarrollo en materia de protección ante el COVID-19: Fortalecer la capacidad de recuperación mediante la creación de una protección social universal”[1]. Donde señala que la pandemia del Covid19 es una llamada de atención a nivel mundial para acelerar los procesos de construcción de los sistemas de protección social, incluida los pisos, el trabajo decente, y apoyar la transición de la economía informal a la formal. 

Para la OIT, la crisis del Covid19 es un punto de inflexión que ha revelado las consecuencias más devastadoras a nivel de sistema y economías para quienes no tienen una protección social universal adecuada. Si bien el virus no discrimina entre ricos y pobres, los efectos son desiguales. Están mejor quienes tienen empleo, seguros, ahorros, acceso a la protección social y cobertura de salud, y pueden trabajar de forma remota, pero la mayoría no tiene esas posibilidades.

Medidas

A continuación, señalamos las principales medidas que propone la OIT para desarrollar una estrategia a largo plazo y fortalecer los sistemas de protección social en los países en desarrollo:

1. Garantizar el acceso a una atención médica de calidad, aumentando los presupuestos para la emergencia y extendiendo la cobertura durante y después de la crisis.

2. Mejorar la seguridad de los ingresos a través de transferencias de efectivo aumentando los niveles de beneficios.

3. Proteger a los trabajadores de la economía informal mediantes políticas innovadoras y combinación entre esquemas contributivos y no contributivos, facilitando su transición a la economía formal.

4. Garantizar la protección de los ingresos y el empleo, y promover el trabajo decente, mediante el uso de esquemas de protección contra el desempleo y otros mecanismos para apoyar a las empresas en la retención de trabajadores.

5. Coordinar políticas de empleo y protección de una manera más sistémica.

6. Movilizar recursos a nivel nacional y mundial sobre la base de la solidaridad.

7. Acelerar la construcción de sistemas universales de protección social, incluidos los pisos.

Garantizar el acceso a una atención médica de calidad

Según la OIT, la mitad de la población mundial carece de acceso a los servicios de salud, y alrededor del 40% no está afiliado a un programa de salud. Siendo que, unas 800 millones de personas en el mundo gastan al menos el 10% de su presupuesto familiar en salud y 100 millones caen en la pobreza extrema por los gastos médicos. Además, bajo estimaciones de la OIT, existe un déficit de 17.4 millones de trabajadores de salud especialmente en países de bajos ingresos o ingresos medios bajos. Lo cual, sumado a la insuficiente inversión en los sistemas de salud pública, amplía aún más las brechas en protección de salud. Por lo que se debe garantizar de forma inmediata el acceso a pruebas y tratamiento para el Covid19 en forma gratuita, y reforzar el financiamiento de la salud a través de impuestos y contribuciones.  

Fortalecer el acceso a la protección social

El documento señala que el 55% de la población mundial, hasta 4 mil millones de personas, no acceden a los servicios de protección social, por lo que se necesita de intervenciones humanitarias para cerrar las brechas. Esta crisis está afectando principalmente a quienes no tienen ninguna cobertura social, como los trabajadores temporales, a tiempo parcial, independientes e informales, quienes han perdido sus empleos sin recibir beneficio alguno. Siendo necesario contar con seguridad de los ingresos para proporcionar los recursos de una vida digna.

Proteger a los trabajadores informales

A nivel mundial hay 1.600 millones de trabajadores en la economía informal, lo que representa el 76% del empleo informal y están siendo afectados por las medidas de confinamiento y/o porque trabajan en los sectores más afectados. Si no se establecen mecanismos de protección social para proteger sus empleos, incluido el trabajo por cuenta propia, millones caerán en la pobreza.

Además, la OIT señala que se deben implementar políticas innovadoras para canalizar el apoyo a los ingresos de los trabajadores que están siendo afectados mediante mecanismos prácticos y seguros de registro para identificarlos y otorgarles rápida cobertura. Asimismo, otorga importancia a las organizaciones de los trabajadores informales como los artesanos, taxistas, ambulantes, recicladores trabajadoras del hogar; entre otros, para el diseño e implementación de apoyo. Siendo necesario un enfoque integrado entre el gobierno central y local para garantizar una adecuada cobertura, y coordinar entre los diferentes sistemas de protección social, incluidos los esquemas contributivos y no contributivos para facilitar la transición de los trabajadores de la economía informa a la formal conforme a la Recomendación N° 204 de la OIT.

Garantizar la protección de los ingresos y el empleo, y promover el trabajo decente

Según estimaciones de la OIT, la crisis traerá como consecuencia la pérdida de 305 millones de empleos a tiempo completo, este impacto será desigual en los trabajadores. Por lo que se deben de combinar los enfoques entre la protección social, políticas activas del mercado laboral y programas de creación del empleo para una recuperación fuerte, rápida y sostenible. Lamentablemente pocos países en desarrollo cuentan con esquemas de protección del desempleo con lo cual se apoyaría a las empresas en la retención de los trabajadores y se brindaría seguridad de los ingresos a los desempleados. La OIT señala que antes de la crisis solo el 20% de las personas desempleadas en el mundo estaban cubiertos de seguros de desempleo, y 152 millones eran desempleados sin cobertura.

Asimismo, es urgente que los gobiernos aumenten el gasto en salud y protección social debido a que los ingresos por impuestos y contribuciones a la seguridad social han disminuido drásticamente. En cuanto a los sistemas nacionales de protección social, en principio, deberían ser financiados con los recursos nacionales, y de ser insuficiente buscar apoyo internacional para completar los esfuerzos y ampliar el espacio fiscal. Otras opciones para aumentar el fisco a mediano y largo plazo incluyen reformas tributarias o aumento en los ingresos de las contribuciones a la seguridad social.

Hacia los sistemas universales de protección social

La llamada de atención que hace el Covid19 debe servir para acelerar la construcción de sistemas de protección social, incluidos los pisos. Diseñar respuestas a las crisis de emergencia con una perspectiva a largo plazo para acelerar los sistemas universales de protección social y el trabajo decente, apoyando a las transiciones de la economía informal a la formal. Asimismo, se debe promover el diálogo social inclusivo para informar las decisiones políticas y la asignación de recursos para la extensión de la protección social.

Balance

Sin lugar a dudas, nuestro país afronta desigualmente la lucha frente al Covid19. Contamos con uno de los presupuestos más bajos de la región destinado a salud pública, y con el 72% de trabajadores informales que perdieron sus empleos por el confinamiento y no gozan de protección social, lo que ha tornado crítica la situación que vivimos. Los bonos focalizados no están llegando a toda la población afectada y se han demostrado las falencias sobre los registros de los trabajadores informales e independientes. Sin embargo, en vez de convocar a sus asociaciones e implementar el diálogo social para afrontar la pandemia, el gobierno ha tomado decisiones unilateralmente, lo cual ha generado el fracaso de algunas políticas.

El llamado de la OIT es urgente y debe ser tomado en cuenta, el presupuesto en salud no solo debe mejorarse por la crisis, sino de forma permanente, así como el adecuado trato del personal de salud. Se debe de implementar los pisos de protección social para un aseguramiento universal de la población, con lo cual se podrá contar con seguro de desempleo, entre otros. Es momento de que el gobierno genere un registro de los trabajadores informales e implemente políticas innovadoras para garantizar una transición hacia la formalidad atendiendo sus principales demandas y a sus asociaciones gremiales. Es momento de cambios a favor de la población, la crisis debe servirnos para avanzar en derechos sociales.

Desde mi despacho parlamentario, he propuesto y ha sido aprobado en el Parlamento Andino, los siguientes instrumentos normativos: la Recomendación N° 338 “Exhortar a los Países Andinos a Impulsar la Transición de la Economía Informal a la Economía Formal”,y la Recomendación N° 378 “Sobre los Pisos de Protección Social para los trabajadores Andinos”. Encontrándose pendiente de aprobación el Proyecto de Marco Normativo “Sobre Garantías Mínimas de Seguridad Social, Pensiones y/o Jubilaciones en los Países Andinos”, para garantizar a la población el acceso universal a la seguridad social.


[1] Tomado de: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—ed_protect/—soc_sec/documents/publication/wcms_744612.pdf

Foto: Cultura Colectiva

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