Enfriamiento de la economía: Se requiere urgente reactivación

Alan Fairlie
Erika Collantes

Las proyecciones de crecimiento de la economía peruana para este año por parte del FMI y de los privados han sido ajustadas a la baja. De acuerdo con las cifras de Macroconsult, Apoyo Consultoría y Scotiabank, la economía peruana registrará un crecimiento alrededor del 3% en el 2019. Sin embargo, las proyecciones del MEF y el BCRP no han cambiado y siguen siendo optimistas augurando un crecimiento para la economía de 4% o incluso superior, 4.2% según el último informe de proyecciones macroeconómicas del MEF (ver el Cuadro 1).

Sin embargo, algo que no podemos dudar es lo que está ocurriendo con el empleo. Según las estadísticas elaboradas por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, el empleo formal urbano en el Perú para empresas de 10 a más trabajadores[1] ha crecido a tasas inferiores a 1% en los últimos cuatro años[2] (ver el Gráfico 1).

Este resultado es consistente con la percepción pesimista de los ciudadanos para encontrar empleo. De acuerdo con el índice de facilidad de encontrar empleo a nivel de estratos socioeconómicos para Lima Metropolitana elaborado por Apoyo Consultoría, se pone en evidencia que actualmente todos los estratos se encuentran en la zona pesimista. Para los estratos de bajos ingresos, señalan que es lo más difícil que han visto en los últimos ocho años (ver el Gráfico 2).

Asimismo, basado en los datos de la Superintendencia Nacional de Migraciones, el economista Bruno Seminario pone en evidencia que la tasa de crecimiento anual de la fuerza laboral de los peruanos en Lima Metropolitana ha caído desde octubre del 2017, registrando en diciembre del 2018 una caída de 4% (ver Gráfico 3).  Seminario explica que esta sobreoferta de mano de obra significa «una falla de política grave y son los ciudadanos de nuestro país los que se están perjudicando»[3].

Frente a esta situación de estancamiento del empleo, es prioritario realizar políticas macroeconómicas (fiscales o monetarias) expansivas que permitan dinamizar la economía en el corto plazo, ya que debido a las últimas tensiones comerciales entre Estados Unidos y China no existe evidencia de un escenario externo favorable.

En el terreno fiscal, los déficits fiscales crecientes desde el 2014 hasta el 2017 han comenzado a revertirse. En el año 2018, el déficit fiscal se redujo en seis puntos porcentuales. Dicha reducción ha estado asociada con el aumento de 1.1% de la presión tributaria del gobierno general. El BCRP proyecta que para el 2019 y el 2020 este déficit seguirá reduciéndose en línea con el proceso de consolidación fiscal[4]. Por otro lado, si bien la deuda pública ha estado aumentando desde el 2015, ésta todavía se encuentra en el terreno adecuado. Por lo tanto, el MEF tiene espacio para realizar una política fiscal expansiva en el corto plazo, dado que cuenta con una deuda pública sostenible y con recursos para poder hacerlo. Sin embargo, Carlos Oliva, ministro de Economía y Finanzas, ha mencionado que, debido a los mayores ingresos tributarios, reducirá la meta de déficit fiscal para el año 2019, desde 2.7% del PBI a 2.2% o 2.3%[5]. Entonces, a pesar de tener recursos y espacio para una política reactivadora, renuncia a ella en aras de priorizar la disminución del déficit fiscal.

En el terreno de la política monetaria, la inflación desde agosto del 2017 hasta marzo del 2019 (20 meses) se encuentra dentro del rango meta de inflación, que está entre 1 y 3 por ciento anual. Por otro lado, según estadísticas oficiales, existe ganancia de reservas internacionales del BCRP (la posición de cambio), después de una caída de cuatro años consecutivos durante el periodo 2013-2016. Esta ganancia ha crecido en los dos últimos años significativamente, representando en 2018, el 18% del PBI. Por lo tanto, esto indica que el BCRP tiene margen para realizar una política monetaria expansiva mediante una reducción de la tasa de interés de referencia o una reducción de la tasa de encaje.

Sin embargo, el MEF y el BCRP han renunciado a realizar políticas expansivas. Y ante esta situación, ambos coinciden y defienden que existe muchas rigidices laborales y por lo tanto se deben tomar medidas de flexibilización del mercado laboral para aumentar la productividad del país. El MEF, en uno de sus lineamientos de la Política Nacional de Competitividad y Productividad (PNCP), considera que se debe “revisar y adecuar el marco regulatorio y los servicios de empleo en función a las necesidades del mercado laboral” (MEF, 2018, p. 58)[6]. Por su parte, el BCRP, nos dice que la caída del producto potencial en los últimos años se debe principalmente a la creciente rigidez laboral y las regulaciones excesivas que impiden que la productividad de los factores registre los niveles obtenidos en la década pasada (El Comercio, 09/06/2019)[7].

Estas políticas de flexibilización laboral, como ya hemos mencionado anteriormente en un balance crítico acerca del de la PNCP, no va a permitir alcanzar los objetivos de una mayor competitividad y productividad para el país. La apertura y la desregulación extrema de los 90 han llevado a una falta de control y regulación adecuadas, además de la corrupción con las privatizaciones, concesiones y APPs. Las condiciones de un mercado laboral dinámico y competitivo, no se resuelven con la eliminación de derechos laborales. Llevamos cerca de 30 años de reducción de derechos laborales y esto no ha beneficiado ni al país, ni a los trabajadores, ni tampoco ha reducido la informalidad del país[8].

Foto: Andina

[1] Las empresas de 10 a más trabajadores representan aproximadamente el 40% de la fuerza laboral en el Perú.

[2] Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE). Encuesta Mensual del Empleo. Lima: MTPE.

[3] Seminario, Bruno. «(Pre) Supuestos estructurales de la política económica. Viernes económico de la PUCP». educast.pucp.edu.pe, Lima, 23 de marzo del 2019. Ver en: bit.ly/2Mt9Xre

[4] BCRP. Reporte de inflación, marzo 2019. Lima: BCRP, 2019.

[5] «MEF reducirá meta déficit fiscal a un 2,3% del PBI por mayores ingresos tributarios». El Comercio, Lima, 15 de abril del 2019. Ver en: bit.ly/2KBvUlf

[6] MEF (2018). Política Nacional de Competitividad y Productividad. Decreto Supremo No. 345. Publicado en el Diario Oficial “El Peruano” el 31 de diciembre de 2018.

[7] Véase: https://elcomercio.pe/economia/peru/economia-nacional-registra-mitad-crecimiento-decada-noticia-643207

[8] Política Nacional de Competitividad y Productividad: Un balance crítico. Véase: http://alanfairliereinoso.pe/?p=3789

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *