PARLAMENTARIO ANDINO ALAN FAIRLIE PLANTEA SOLUCIONAR CONFLICTOS TERRITORIALES EN REGIONES DEL SUR DEL PERÚ

El conflicto entre los gobernadores de Puno y Moquegua se ha reavivado luego de que el gobierno promulgara la Ley Nº 30918 “Ley que fortalece los mecanismos para el tratamiento de las acciones de demarcación territorial” el 25 febrero, donde se establece que en caso de que no se logre un acuerdo en la delimitación territorial se realizará una consulta popular a los ciudadanos, quienes deben residir por lo menos dos años desde que se emita la resolución de la PCM. Esta norma ha sido cuestionada por el gobernador de Puno, quien ha manifestado que interpondrá todos los recursos legales que correspondan en su contra. En cambio, el gobernador de Moquegua respalda la ley.
El conflicto por los límites territoriales, ya tiene varios años. Hay tres tramos que se encuentran en disputa. En el año 2017, la Secretaría de Demarcación y Organización Territorial de la PCM – SEDOT presentó un informe final sobre el tramo I y II a favor de Puno, quedando pendiente el tramo III donde se encuentra ubicado la comunidad de Pasto Grande. Ante el informe, la Municipalidad Provincial de Mariscal Nieto de Moquegua judicializó lo resuelto por la PCM sobre el tramo I y II manifestando vicios técnicos y legales, por lo que se detuvieron las negociaciones del tramo III.
En el tramo III se encuentra el centro poblado de Pasto Grande, donde se construyó la represa Pasto Grande, en la laguna del mismo nombre, destinada a la irrigación de las hectáreas de cultivo en Moquegua y Arequipa (Valle del Tambo), cuando Vizcarra era director del Proyecto Especial Pasto Grande. Detrás de este conflicto entre gobernadores se encuentra la pertenencia de dicha laguna y el beneficio del recurso hídrico, que hoy beneficia a los agricultores del Moquegua y Arequipa y que, de generarse algún cambio estas poblaciones resultarían gravemente perjudicadas. La construcción de la represa de Paltuture ha quedado paralizada, lo que perjudica a la provincia de Islay.
Al parecer, el conflicto continuará debido a que si las autoridades de Puno no aceptan el mecanismo de consulta popular desconocerían sus resultados, por más que legalmente corresponda aceptarlos. Además del tema propiamente local, esta situación tiene a su vez efectos macro regionales. La actitud beligerante del gobernador de Puno, no es el camino. Se debe buscar el diálogo, cosa que está en curso.
Se requiere la unidad de la macro-región sur, que está llamada a destinos mayores. No solo internamente, sino en la proyección internacional y la geopolítica sudamericana, como son los corredores bioceánicos y la proyección al Asia-Pacífico. El país y el poder nacional, deben luchar al máximo para conseguirlo. Nuestro futuro está en juego, no podemos caer en conflictos intestinos que lo pongan en riesgo.

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