Colombia: mala noticia para la integración

Hace poco hubo cambio de gobierno en Colombia, con un presidente joven que contó con el apoyo del ex-mandatario Uribe. En su mensaje de investidura, se concentró en temas nacionales, y las prioridades que ha considerado para el desarrollo y la pacificación, anunciando algunas medidas preliminares y llamando a la unidad nacional.

El plano internacional estuvo prácticamente ausente. Solo una mención a que no había que tener miedo a defender la democracia en la región, en una alusión al caso venezolano. Todo bien, es una decisión soberana y bilateral, en principio.

Pero, acaban de anunciar el retiro definitivo de Unasur, porque es una creación chavista y que sirve a sus intereses, más bien se debe fortalecer la OEA. Esta es una muy mala noticia para la integración regional. Primero, porque no son afirmaciones exactas. Lo que haya querido un régimen en ese organismo no lo invalida. Antes fue la Comunidad Sudamericana de Naciones y después Unasur, donde el liderazgo brasilero fue indudable, no solo con Lula, sino antes con Cardoso. Justamente tuvo la virtud de generar la coexistencia del Alba con la Alianza del Pacífico, en una concepción pos-liberal, donde se priorizaba lo político, y que tuvo éxitos iniciales en superar crisis en la región y mecanismos institucionales y sectoriales que avanzaron.

El objetivo de fortalecer la unidad sudamericana para que tenga una sola voz en el concierto internacional, es plausible. El fortalecimiento de las relaciones con los BRICS y la búsqueda de un mundo multipolar, también.

El poner los temas ideológicos por delante, de lado y lado, no es el mejor camino. Solo agudizará diferencias y nos separará. Relanzar la OEA, no precisamente una institución pujante y legitimada, tampoco.

Lo peor es que está negociando con Perú, Chile y Argentina un retiro conjunto. Sería terrible. Mejor hace su notificación de una vez. No lo hacen desde la Alianza del Pacífico, por el triunfo de López Obrador en México. Argentina está en una situación interna complicada, y una decisión en el mismo sentido, podría desviar la atención, temporalmente. Chile, no tiene necesidad de sumarse a esta iniciativa. Mucho menos el Perú, que puede jugar otro rol más equilibrado. Ojalá no se cometa el grave error de sumarse a esta iniciativa que vulnera la integración regional.

También le cabe grave responsabilidad a Bolivia, que está a cargo de Unasur en este momento, debió jugar cartas diplomáticas oportunas para el nombramiento del secretario general, no dando pretextos para la decisión colombiana a la que se pueden sumar otros países. La intransigencia les costará caro a los países del Alba.

Aún en el peor escenario, se debe fortalecer la CAN, Alianza del Pacífico y Mercosur, buscando su convergencia. Es el segundo óptimo, que frene los fundamentalismos de los diferentes extremos en el espectro político. El Perú podría liderar esta estrategia.

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