Alan Fairlie: Se debe promover la empleabilidad de las mujeres y su desarrollo profesional a través de su inserción en diversos sectores productivos

El 84% de las mujeres se desempeñan en sectores que son considerados de baja productividad frente al 54% de sus pares masculinos.

Uno de los principales obstáculos para el desarrollo de nuestro país son los altos niveles de desigualdad social y de pobreza existentes, en donde las mujeres se ven  seriamente afectadas  dada la prevalecía de las brechas de género.

De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) el índice de feminidad de la pobreza para América Latina se ha incrementado entre el 2002 y el 2014, pasando de 107,1 a 118,2 en 2014.  Es decir, que en el 2014 el porcentaje de mujeres pobres era superior en 18 % al de los hombres. En el caso del Perú este porcentaje es de 9 %,  lo cual evidencia que persisten los niveles de desigualdad. Es claro que las brechas de género están presentes en los diversos sectores de nuestro país, sin embargo es aún más marcada en cuanto al acceso de las mujeres al mercado laboral.

Solo en el 2014 el porcentaje de mujeres que no percibieron ingresos propios asciende al 29 %, esto implica que alrededor de un tercio de las mujeres del país dependen de terceros para poder cubrir sus necesidades y las de sus familias, lo cual representa un gran desafío para alcanzar su autonomía económica.

En este contexto, el parlamentario andino expreso que, “Se debe promover la creación de  empleos decentes y de buena calidad para las mujeres y erradicar cualquier trato y forma discriminatorio que obstaculicen su inserción en el mercado laboral”.

Si bien la presencia de mujeres peruanas en el mercado laboral peruano ha alcanzado una participación del 63.3%, esta participación se da en sectores considerados de baja productividad, ello como consecuencia de la prevalencia de la división y segmentación del trabajo, lo cual implica una inserción laboral precaria, con bajos salarios y escaso acceso a la protección social.

Al respecto el parlamentario afirmó que “Se debe impulsar la capacitación e inserción de las mujeres a sectores emergentes y de alta productividad, lo cual permitirá ampliar sus oportunidades laborales en carreras y sectores donde su participación es escasa, pero para ello es necesario que el estado invierta más en sectores como educación, ciencia y tecnología”.

Aunque el país ha registrado algunos avances en cuanto al acceso a educación a favor de las mujeres, aún existe una severa brecha cuando se  trata de sus ingresos.  De acuerdo al INEI las mujeres peruanas ganan en promedio 29,2% menos que sus pares masculinos, pese a tener mayores niveles educativos, el cual no se traduce en una mejor participación en el mercado laboral, ni una reducción en las brechas salariales entre hombres y mujeres.

Para el parlamentario Fairlie “Es necesario diseñar y establecer mecanismos para mejorar las condiciones e ingresos de las mujeres al mercado laboral, a través del cumplimiento de estándares laborales como los salarios mínimos, que permitirán cerrar las brechas salariales existentes, así como garantizar un apropiado sistema de protección social”.

En esa misma línea Fairlie indicó que como parte de su labor parlamentaria presentará al Parlamento Andino un instrumento normativo sobre el tema.

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