Maestros solución, no la represión

Alan Fairlie

Hace semanas, los maestros del interior iniciaron una huelga indefinida, entre los principales objetivos que vienen persiguiendo es el alza en el sueldo básico, además de rechazar el concurso de nombramiento y contratación que establece la Reforma Magisterial (Ley 29944), si no hay previa capacitación.

Situación actual

Al iniciar su mandato PPK se comprometió que al 2021, todos los niños y niñas tendrán acceso gratuito a educación inicial, primaria y secundaria de calidad.

El contexto actual de la educación peruana nos muestra, “la crisis de la calidad en el aprendizaje”.  Los resultados de PISA 2015, evidencian que nuestro país ha avanzado muy poco en: matemáticas, comprensión lectora y ciencia en donde ocupamos los puestos 61,62 y 63, respectivamente de un total 69 naciones.

Resultados similares  fueron observados en  la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE). Los resultados muestran que  en el caso  del área de matemática  solo el 34.1% y el 25.2% de los niños y niñas de 2.º y 4.º grado de primaria, logran el aprendizajes esperado al finalizar sus respectivos grados. Pero, esta situación es aún más alarmante en los escolares de educación secundaria en donde este porcentaje  apenas llega al 11.5%.

Actualmente la Remuneración Íntegra Mensual (RIM) de los docentes  depende de 3 factores  A) situación: nombrado o contratado, b) escala magisterial, C) jornada laboral, esta depende de la modalidad, forma y cargo, es decir que todos los docentes de educación básica regular,  básica especial, educación técnica productiva  tienen una jornada de 30 horas y la jornada se extiende a 40 horas el caso de coordinadores de PRONOEI, ODEC y ONDEC. Es preciso señalar que en el caso de los contratados su RIM corresponde a la primera escala magisterial.

Cuadro 1 : Remuneración Íntegra Mensual , según escala magisterial

 

En la educación superior el panorama no es más alentador. Una reforma implementada por SUNEDU, donde se ha priorizado el licenciamiento que aún es parcial, pero donde no se ha cerrado o sancionado a las universidades que no cuentan con los docentes y la infraestructura suficientes para brindar un servicio de calidad. Hay una masificación y privatización del sector, donde la universidad pública que debiera ser el pilar del sistema, ha quedado prácticamente abandonada a su suerte.

A pesar de los aumentos presupuestales del sector en años anteriores, este no llega al 4% del PBI, cuando hace casi dos décadas se planteó como meta en el Acuerdo Nacional, el 6%. Con esos recursos, no hay maestros ni docentes universitarios bien pagados, la infraestructura es deficiente y en muchas regiones ha colapsado y la inversión de apoyo en capacitación, logística, atención de desayunos y almuerzos escolares para las zonas más pobres, son una ilusión.

En ese contexto, las demandas de los docentes son justas. Pero, en vez de dialogar y atenderlas, el gobierno ha optado por la burda estigmatización de los maestros tildándolos de ser manipulados, cuando no directamente de terroristas. Esto enardeció con razón a los maestros, y echó más gasolina al fuego.

Difícil pensar que puedan estar movilizados semanas, engañados o por consigna política. Las demandas son justas, hay que atenderlas de acuerdo a las posibilidades, pero escucharlos, recibirlos y lograr acuerdos. No gasearlos, apalearlos, cuando se manifiestan pacíficamente en mitines o movilizaciones.

Lo más grave, es que volvió a acusarlos de violentistas o estar dirigidos por estos sectores, ya que los que no lo son -se entiende- ya volvieron a clases. Si ya se dio solución y los que quedan son violentistas, lo que está anunciando es más represión.

Pero, para llegar a los límites del absurdo, cuando se logra abrir una ventana de diálogo con la Ministra de Educación, el del Interior sale a petardear el encuentro declarando prácticamente que el líder máximo de la movilización era terrorista.

En el Congreso casi todos los sectores políticos han pedido la renuncia de la ministra del sector, ¿también son cómplices de los violentistas?

El único camino razonable es el diálogo y la atención de las demandas en la medida de lo posible. Hay que atender a los trabajadores y los sindicatos, no solo a la gran empresa. Hay una ceguera política que nos está llevando al abismo, el gobierno está cavando su propia fosa.

Se requiere revertir diametralmente esta situación en el nuevo presupuesto 2018, así como el Plan de Reconstrucción con Cambios que se van a presentar en agosto de este año. El sector Educación representa el 18% y Salud el 10% del Presupuesto 2017. En términos del PBI Educación es el 3.7% y el sector Salud es el 1.9% del PBI (PBI 708 mil millones, fuente MMM 2017-2019-MEF), entre los más bajos de América Latina.

FOTO:  KATHARINE ROMERO QUISPE

 

 

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